La familia con 5 menores que pedía ayuda urgente ya no tendrá que dormir en San Antón

Llegados desde Tánger hace unos días huyendo de amenazas de muerte en su país, cuentan desde el viernes con un alojamiento temporal de emergencia

Fachada de la Iglesia de San Antón | SOMOS CHUECA
Fachada de la Iglesia de San Antón | SOMOS CHUECA

La familia marroquí huída por amenazas de Tánger con cinco hijos menores, dos de ellos bebés, que pidieron ayuda urgente al Samur Social tras dormir dos noches en la Iglesia de San Antón ya tiene alojamiento en uno de los recursos municipales de emergencia.

Así lo ha explicado a través de las redes sociales el delegado del Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, que recrimina al equipo de Carmena haberles dejado en herencia unos recursos sociales saturados y un elevado número de personas sin hogar que atender.

Aniorte afirma que desde el Ayuntamiento de Madrid están gestionando «una situación límite» en la que atienden a 700 personas más en situación de calle y que su objetivo es solucionar esta problemática «con trabajo y sin demagogia”.


Por su parte, Marta Higueras, antecesora en el cargo de Aniorte, le pide que afronte «su responsabilidad” y que no se escude «en que está elaborando un plan para erradicar el ‘sinhogarismo’”.

Asimismo, Higueras afirma que existen documentos gráficos que confirman que la noche del viernes familias con menores durmieron en la calle, algo que nunca sucedió en el mandato de Carmena, donde «no dejamos menores en la calle”, señala.

«Nunca dejamos de abrir nuevas plazas para atender la emergencia, por competencia o por incumbencia”, ha afirmado la edil, que también asegura que las cifras a las que hace referencia Aniorte (“ en especial, las 713 personas sin hogar más” heredadas del anterior equipo) son «falsas” y le ha pedido que trabaje y de respuestas “urgentes” .

Dos días refugiándose en San Antón

El pasado miércoles una pareja de mediana edad que había llegado de Tánger varios días antes huyendo de «una situación complicada” con dos bebés (una de varios meses y otra de 22 meses), dos niños de 4 y 9 años y una niña de 10 acudía a la sede del Samur Social para pedir ayuda.

La pareja, que había ido de pensión en pensión hasta que se habían quedado sin recursos económicos para pagar un lugar donde dormir, fue atendida por personal de Cruz Roja, que les proporcionó vales de comida para un supermercado, pero ningún lugar donde pasar la noche con sus hijos.

Una vecina de la zona que conoció su situación se ofreció a ayudarles. Les acompañó hasta la Iglesia de San Antón, templo de la calle Hortaleza que abre sus puertas las 24 horas del día, para que pasaran la noche bajo cubierto.

El jueves regresaron al Samur Social y les explicaron que, al haber entrado en España con visado de turistas y no como refugiados, no podían aplicarles el protocolo diseñado para este colectivo.

Entonces les ofrecieron pagarles el viaje de regreso a Marruecos, como en este tipo de casos, una opción a la que se negaron por afirmar estar amenazados de muerte en su ciudad de procedencia.

Como alternativa, Samur Social puso en marcha la búsqueda de un alojamiento temporal de emergencia por la situación de desamparo en la que se encontraban los cinco menores.

En cuanto a la polémica por el cierre de la verja del Samur Social durante la noche, aseguran que se debe a que, para eliminar la plaga de chinches, se han fumigado los soportales del centro y que no es seguro el contacto con estas sustancias.