Estos son los mejores juguetes sexuales para parejas gays de Chueca

Un claro indicativo de la diversidad, libertad y tolerancia tan propia del barrio madrileño.

En Chueca son numerosas las parejas gays, lo cual es un claro indicativo de la diversidad, libertad y tolerancia tan propia del barrio madrileño. Dar rienda suelta a su pasión es el principal objetivo de muchas de ellas, aunque tarde o temprano la monotonía o el aburrimiento pueden acabar surgiendo en la cama.

Ponerle remedio es fácil y asequible. Y es que basta con acceder a un sex shop barato para adquirir un juguete sexual, el cual hará vivir a ambos miembros de la pareja gay todo un nuevo mundo de sensaciones íntimas. Pero, ¿qué productos son los más recomendables? A continuación hemos elaborado un listado en base a la satisfacción que trasladan a los usuarios.

Masturbador: ideal para el placer mutuo

Uno de los mejores momentos en toda sesión de cama que se precie consiste básicamente en recibir placer al mismo tiempo. En el caso de las parejas gays muchas de ellas se decantan por practicar una postura idónea para tales fines: el siempre gratificante 69.

Sin embargo, también se puede recibir placer mutuo durante la penetración. ¿Cómo es posible? Básicamente ello es fruto de la existencia de masturbadores. La primera acción a realizar por parte del activo consiste en llevar a cabo la penetración a su querido novio o marido con su respectivo miembro viril.

Puede hacerlo de varias maneras, aunque la más recomendable es estar el ‘activo’ acostado bocarriba, mientras que el ‘pasivo’ recibe las embestidas sentado encima de él. En esta ocasión el término de la pasividad va entrecomillado con más sentido que nunca, puesto que al mismo tiempo en que es penetrado, él también le da juego a su pene.

Para ello se utiliza el masturbador, el cual puede tener varias formas y dimensiones en base a los gustos de la pareja. Intercambiárselo cuando se alternan los roles resulta en un placer máximo para ambos, habiéndose convertido con el paso del tiempo en un compañero de cama indispensable para las parejas gays de Chueca.

Anillo para el pene con función de vibración

Cuando la fogosidad se apodera de ambos siempre surge la intención de vivir una larga y calurosa sesión de cama. Sin embargo, no está al alcance de todos el hecho de mantener una erección durante multitud de minutos e incluso varias horas.

Por suerte, existe un juguete erótico que se encarga de ello. En efecto, nos referimos al anillo para el pene, el cual lleva años experimentando un gran incremento de ventas entre los habitantes de Chueca.

Para un pasivo no hay nada peor que el miembro viril de su querido hombre presente flacidez. Por supuesto, para el activo tampoco es agradable. Afortunadamente con el citado producto íntimo la erección se mantiene en un estado óptimo por mucho tiempo que transcurra.

Dicho efecto es conseguido gracias a concentrar la circulación sanguínea en el tronco del pene. Impidiendo el retorno venoso se logra dar forma a una erección inolvidable por ambas partes.

No es el único resultado obtenido. Y es que en caso de optar por un modelo con vibración, los dos novios se ven beneficiados por ello. El activo recibe un movimiento incesante en toda la zona que le aumenta si cabe su nivel de excitación. Por parte del pasivo, cuando es penetrado con la totalidad del miembro viril, es capaz de percibir las vibraciones, aumentando así el deseo de que las embestidas ‘muy profundas’ sigan produciéndose.

Estimulador del punto P

Si bien es cierto que no hay nada como estimular el punto P de tu pareja gay con el propio pene del que dispones, es innegable que necesitas tener unas características concretas para que el placer sea máximo.

Por ejemplo, el miembro viril ha de presentar una curvatura hacia arriba que no todos los hombres tienen. En caso de que la penetración no dé pie a una estimulación plenamente satisfactoria, existe la posibilidad de incorporar un juguete creado específicamente para tal fin.

Se trata del estimulador del punto P. Siguiendo el ejemplo de los masturbadores, son innumerables los tamaños y las formas por las que podéis optar. En todos los casos, una buena lubricación y la realización de los oportunos movimientos se traducen en un momento de clímax insuperable.

Banco de obediencia

En algunas parejas gays del barrio de Chueca acaba surgiendo el deseo de probar técnicas BDSM. Más allá de los juguetes como látigos, pinzas y antifaces, el mejor producto de todos –aunque su precio también es elevado en comparación con los demás– es el conocido bajo el nombre de banco de obediencia.

¿En qué consiste? Básicamente se trata de un soporte con patas en el que el pasivo puede mantener apoyadas las piernas, los brazos y el abdomen. Lo has adivinado: la postura para la que está pensado este producto es la siempre placentera del ‘perrito’. Los enganches permiten mantener inmóvil al susodicho, mientras el activo se encarga de llevar las riendas de la situación tal como le dicte la imaginación.